El legado andalusíRevista digital de la Fundación Pública Andaluza El legado andalusíaño XIII (2012)
Tipología morfológica del norte de la provincia de Granada. © Ayuntamiento del Valle del Zalabí

El valle del Zalabí. Historia de un paisaje primitivo

Ana Carreño Leyva Directora Revista El legado andalusí

Alcudia al-hamra (Alcudia la Roja)

Se cree que la ubicación original de la villa de Alcudia de Guadix en época prehistórica estaba localizada enfrente de su situación actual, al otro lado del valle, donde hoy se ubica la ermita del Zalabí, dedicada a nuestra Señora de la Cabeza. Sin embargo, no es hasta el siglo VIII, al principio de la historia de al-Andalus, cuando se establecen aquí los primeros musulmanes, la familia siria de los yundíes. Esta tribu logró huir de Damasco tras la masacre de los miembros de la dinastía omeya a manos de una dinastía rival, los abasíes. De esta matanza también escaparía el joven príncipe que más tarde sería el califa Abd al-Rahman I, con quien se inicia el periodo omeya en al-Andalus, el momento histórico más brillante de la historia de la España musulmana.

Pero la población islámica de Alcudia cambió en el siglo X y XI por otra que estaba compuesta por grupos de bereberes del norte de África, y otras agrupaciones de tribus, como los kalbíes (que eran originarios de Yemen). Alcudia es entonces conocida como Alcudia al-hamra (la roja) en alusión al tono rojizo de su tierra.

Tras la conquista del Reino de Granada por los Reyes Católicos, y una vez que integraba la Corona de Castilla, Alcudia gana notoriedad por su excelente producción agrícola, y por el avanzado nivel que, para la época, se gozaba en la vida cotidiana: había agua en cada vivienda, sus habitantes podían disfrutar de una gran cantidad de bienes comunales, y era también popular por el renombre de sus baños, que se convertían en ceremonias nocturnas sobre todo en el festejo de las bodas.

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