El legado andalusíRevista digital de la Fundación Pública Andaluza El legado andalusíaño XI (2010)

Tetuán, la hermana de Granada

Mohammed Elrazzaz (Camel) Escritor

Al-Andalus, estuvo aquí y allí…sobre la tierra y en el poema.

Esta respuesta no se puede concebir sin cruzar el estrecho de un lado al otro, como hicieron Sidi Ali al-Mandari y otros andalusíes, dejando un auténtico legado propio de los herederos de una civilización radiante y refinada. Los rasgos se aprecian claramente en ciudades como Argel, Kairuán y Fez, pero la huella se conserva entera en Tetuán, en las proximidades del Mediterráneo. 

La historia empieza en el corazón del reino de Granada. Sin embargo, las consecuencias se desarrollan en al-Magrib:

«Cuéntase que, a la sazón de tomarla, (los mahometanos) la pusieron en manos de una condesa tuerta (…) de ahí que la villa fuera llamada ‘tetteguin’, que quiere decir ‘ojo’ en lengua africana, por tener sólo uno. Al cabo de un tiempo, los portugueses hicieron la guerra a esta población, la tomaron y expulsaron a sus gentes, permaneciendo Tetuán despoblada unos noventa y cinco años, después de los cuales la rehabilitó un capitán granadino llegado con el rey de Granada a Fez, luego que fuese tomada Granada por don Fernando, rey de España (…) Llamado Almandalí por los portugueses, a él corresponde haber rehecho Tetuán.»

LEÓN EL AFRICANO,
Descripción General de África, 1550.

Ya sabemos que Almandalí es la versión portuguesa de al-Mandari y que aquella «lengua africana» era el tamazight, una variante bereber. También sabemos que el nombre de la ciudad significa dos ojos, pero dos ojos no bastan para captar y comprender la complejidad y la riqueza de una ciudad cuya medina fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997 por ser «indudablemente la más completa y la que ha quedado más a salvo de influencias externas.»

Se pueden escribir volúmenes sobre Tetuán, denominada por muchos «la hija de Granada», entre ellos el pintor granadino Mariano Bertuchi, uno de los amantes de Tetuán y que murió allí. Antes de presentar una síntesis cultural de la ciudad y sus vestigios andalusíes conviene subrayar algunos hechos históricos que marcarían para siempre el carácter de Tetuán. No debe sorprender que la historia comience al otro lado de ese estrecho que siempre fue más un «valle» que una «barrera». Iremos a Granada con cuidado porque a finales del siglo XV ¡corrían tiempos muy turbulentos! 

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